Historiografía de la Revolución Industrial

Revolucion IndustrialLa Revolución Industrial fue una etapa compleja de la historia, muchos de los cambios que se dieron en lo social, político, cultural, tecnológico y económico han dejado repercusiones hasta nuestros días, por ello es inherente que la historiografía vista como la ciencia de la historia, encuentre en la Revolución Industrial un sentido de estudio e investigación que intenta interpretar a ciencia cierta los sucesos ocurridos, de estás investigaciones se han generado propuestas diversas.

Desde el punto de vista cronológico, la Revolución Industrial se inicio en Gran Bretaña en la segunda mitad del siglo XVIII, y de allí se fue difundiendo, con ritmos y características diversos, primero hacia el continente europeo y los Estados Unidos, y más tarde hacia otras naciones. Existen muchas definiciones de revolución industrial pero ninguna específica; David Landes propone 3 definiciones una de ellas es la siguiente:

El término <<revolución industrial>> en minúsculas, suele referirse al complejo de innovaciones tecnológicas que, al sustituir la habilidad humana por maquinaria, y la fuerza humana y animal por energía mecánica, provoca el paso desde la producción artesanal a la fabril, dando así lugar a la economía moderna.

David Landes (Definición 1)

En un principio la Revolución Industrial aparecía como una alternativa para los países subdesarrollados, pero la realidad había mostrado que las recetas propuestas por los economistas no daban necesariamente los frutos esperados, y que la mayor parte de los países del Tercer Mundo no habían logrado salir del subdesarrollo. Por otro lado, no siempre el crecimiento económico se traducía en una mejora de las condiciones de vida de la población.

Todo ello repercutió en los estudios de la Revolución Industrial, que comenzó a ser mirada desde otra perspectiva, en la que empezaron a considerarse no solo los éxitos, sino también los fracasos. La industrialización paso pasó a ser observada ya no como una progresión unidireccional, sino como un proceso cíclico; como un proceso a largo plazo, más que como un acontecimiento espectacular a corto plazo; como un modelo de carácter multidimensional, más que como un modelo único.

En el caso de la historia económica de Inglaterra, el cambio de perspectiva fue muy drástico. Teniendo en cuenta las dificultades que debió enfrentar la economía Británica desde fines del siglo XIX y su perdida de liderazgo entre los países industrializados, muchos buscaron las raíces de los males presentes en las características de su Revolución Industrial.

En general, existe hoy una tendencia a ver la Revolución Industrial como un proceso lento, no como una ruptura identificable en el término de pocas décadas. La mayor parte de los estudiosos tiende a acentuar la complejidad de los procesos de industrialización, insistiendo en que los cambios tuvieron lugar de forma gradual y con fuertes diferencias regionales.

Joel Mokyr, afirma que Gran Bretaña era durante la revolución industrial una economía dual, en la que coexistía un sector tradicional, que se desarrollaba gradualmente y de manera convencional, y un sector moderno, en el que se estaban produciendo las transformaciones más significativas y en el cual se destacaban la industria del algodón, la de metales y algunos otros.

Por su parte en el libro de Maxine Berg “La era de las manufacturas, 1770 – 1820”, publicado en 1985, que lleva como subtítulo Una Nueva Historia de la Revolución Industrial Británica. La autora brinda una imagen de la industrialización inglesa como un proceso en el que conviven, durante décadas, formas tradicionales y formas nuevas de producción. Sin negar la revolución industrial como fuente de profundas transformaciones, ofrece una visión menos prometeica de ella y propone que la consideremos un fenómeno más complejo, plurifacético y vasto de lo que han supuesto recientemente los historiadores económicos.

Algunos autores importantes que aportaron ideales en las áreas políticas, económicas y sociales de esta época destacarón David Hume, John Locke, Adam Smith, Immanuel Kant y Jean-Jacques Rousseau.

Fuente:

María Inés Barbero. (2001). Historia económica y social general. México: Macchi.


Artículos relacionados:

Destacadas

libros cortos

Libros Cortos

Los libros aun cuando sean imaginativos, están llenos de sabiduría que nos sirve en la comprensión del día a día, transformando así, nuestro actuar de forma positiva, es por ello que he creado una lista ...
pop art

Pop Art

“Un Arte para la cultura del consumo”. El siglo XX en los Estados Unidos, Inglaterra y los países desarrollados se caracterizaron a nivel comercial por una cultura consumista, las grandes corporaciones ...
vacaciones en Cancun

Vacaciones en cancun

México es famoso como uno de los países turísticos más importantes del mundo, entre el turismo de México más significativo encontramos a sus hermosas playas; ya sean ubicadas en el Océano Pacífico ...
El Arte Dadaísmo

El Arte Dadaísmo

El dadaísmo es una corriente artística cuyos autores declararon que todo fluía de manera constante y creativa. Estaban más interesados en la salud mental que en el movimiento artístico: en un intento ...