Conflicto China-Tíbet: problemas en la tierra de las nubes.

En la provincia china de Sichuan, el entorno cultural muestra algo que, para los turistas, deja de ser China. El uso del idioma tibetano se vuelve mucho más común y los ropajes monásticos y cabezas rapadas decoran las calles alrededor de los numerosos templos budistas. Es aquí, fuera del territorio denominado como “Región autónoma del Tíbet” donde se han registrado el mayor número de inmolaciones como forma de protesta contra la imposición china (Aldama, 2013).

Tibet
Tibet Palace

Desde el 2009 más de 110 tibetanos han prendido fuego a sus cuerpos en señal de protesta (Aldama, 2013). Las prácticas represoras, cuyos orígenes se remontan a varios lustros en el pasado y su cénit, “La revolución cultural” en 1950, acabaron con la forma de vida del país de las nubes; aquella teocracia cuyo poder se representaba en la figura del Dalai Lama, líder político y religioso del pueblo tibetano.

Mientras que el gobierno Chino asegura plena libertad religiosa y respeto a las minorías étnicas, el pueblo tibetano ha visto su cultura reducida a los estatutos permitidos por sus tutores políticos. Según el discurso oficial, publicado en el sitio en línea del gobierno chino,
“El pueblo tibetano goza de la plena libertad de creencia religiosa. La abrumadora mayoría de los tibetanos y los grupos étnicos menba, lhopa y naxi profesan el budismo tibetano. Asimismo, no pocas personas son adeptos al islamismo y catolicismo. Actualmente en todo el Tíbet hay más de 1.700 lugares religiosos, con 46.000 abads, monjes y monjas; 4 mezquitas con más de 3.000 adeptos; una iglesia católica con más de 700 adeptos. Se realizan normalmente toda clase de actividades religiosas y los adeptos son objeto de pleno respeto.” (2005)

Sin embargo, las manifestaciones por medio de la inmolación han continuado casi en el mismo volumen que en sus inicios. A pesar de que el Gobierno Chino ha establecido estrictas medidas de prevención, los tibetanos inconformes han encontrado su camino a la muerte en una muestra clara de las enormes diferencias culturales con el gigante chino, respecto a la idea ambigua de la muerte. Mientras que los representantes del gobierno han catalogado a los autores de estos actos como “terroristas, criminales y enfermos mentales” (Reinoso, 2012).

Las violentas manifestaciones tibetanas han llamado la atención del mundo entero hacia aquél territorio aislado por mucho tiempo y olvidado con frecuencia en las negociaciones con China. Ante los [occidentalmente] incomprensibles actos inmolatorios, la máxima responsable de los derechos humanos en la ONU, Navi Pillay, “urgió a China a afrontar ‘la profunda frustración que ha llevado a los tibetanos a adoptar esta forma desesperada de protesta’”, así como también trató el tema de las restricciones aplicadas sobre periodistas y medios de comunicación en general, que han impedido por mucho tiempo el acceso al territorio, en una política aislante que impide corroborar la situación real (Reinoso, 2012).

Hasta el momento, la ONU ha sido incapaz de intervenir en el asunto, y mencionar la situación política del Tibet, en territorio Chino, es considerado un delito. Las relaciones chinas con el mundo, han ganado un peso importante en los últimos años, al convertirse en el gigante económico que representa actualmente. El discutir asuntos relacionados con los territorios Chinos han pasado a un plano imperceptible y casi olvidado en Naciones Unidas. Así como Rusia y Reino Unido decidieron aceptar el dominio chino sobre el Tíbet en 1906, ante los intereses económicos que ambas potencias tenían (Alay, 2002. Pp.182)

El episodio de la Revolución cultural, muestra un intento de regularización impuesta por parte del gobierno del Partido Comunista Chino (PCCh), en sus inicios tempranos, 50 años atrás; fue en esta época, catalogada por Dalai Lama, como “poco realista” (2013) ante el deseo de prontitud hacia los radicales cambios culturales que iban más allá de cambiar costumbres y tradiciones de un celoso y numeroso pueblo, aproximándose vertiginosamente al caos causado por las restricciones religiosas y ataques contra la figura del Dalai Lama, sufridos a través del tiempo. Las agresiones, ya sean políticas o físicas, llevaron a la máxima autoridad religiosa-política del Tíbet a huir al exilio el 17 de Marzo de 1959, tras un periodo de grandes tensiones y la amenaza propagada por los rumores que auguraban su asesinato (Alay, 2002. Pp.222).

Junto al Dalai Lama, miles de refugiados huyeron hacia la India. El mandatario político-religioso cruzó la frontera el 31 de Marzo de 1959, concediéndosele de inmediato el asilo político. Aprovechando la seguridad concedida en el país vecino, el Dalai Lama desconoció el dominio Chino sobre el Tíbet e instauró el gobierno en el exilio precedido por él mismo. Su gobierno fue seguido por miles de fieles que cruzaron la frontera en búsqueda de la libertad cultural, después de la muerte de miles de personas tanto monjes como civiles en el desastre de 1959, tras el levantamiento fallido y el golpe de mano dura que aplicaría el gobierno Chino como respuesta; el bombardeo de la ciudad sagrada, Lhasa, fue el golpe decisivo para demostrar, desde la perspectiva china, la superioridad y dominio sobre el Tíbet (Alay, 2002. Pp.224).

Actualmente, el Dalai Lama ha renunciado a sus funciones políticas y conservado simplemente su estatus como máxima autoridad religiosa. La decisión, asegura, busca una mejora en la administración de su gobierno en el exilio, acercándose más a la posibilidad de que su pueblo ejerza la democracia y elija a sus gobernantes (Rojas, 2011). El líder asegura que en el presente no exige la independencia del Tíbet, sino la más pura forma de autonomía, que permita a los tibetanos ejercer su religión, llevar a cabo sus costumbres y ser representado con dignidad entre sus líderes.

Referencias  Y Fuentes:

Alay, Josep Luis. (2002). “Historia de los Tibetanos: De los orígenes al conflicto actual”. Editorial MILENIO: Lleida: España. Pp. 222-224. Aldama, Zigor. (2013). “El Tíbet fuera del Tíbet”.

[En línea]. Periódico digital El País. 13 de Septiembre de 2013.

[Consulta: 13 de Septiembre de 2013]. Centro de información de internet China. (2005). “Generalidades de la región autónoma del Tíbet”.

[En línea]. Informativo digital “40 años de la formación de la Región autónoma del Tíbet”. 05 de Agosto del 2005.

[Consulta: 13 de Septiembre de 2013]. Reinoso, José. (2012). “Cinco tibetanos se queman a lo bonzo en una semana en China”.

[En línea]. Periódico digital El País, Internacional. 14 de Agosto de 2012.

[Consulta: 13 de Septiembre de 2013]. Rojas, Ana Gabriela. (2011). El Dalai Lama renunciará al poder político”.

[En línea]. Periódico digital El País, Internacional. 10 de Marzo de 2011. [Consulta: 13 de Septiembre de 2013].

El Universal. “Dalai Lama: actual política China en Tíbet es más realista.” [En línea]. Periódico digital. 13 de Septiembre de 2013. [Consulta: 13 de Septiembre de 2013].


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