Guerra de Los Cien Años

guerra de los cien añosLos continuados esfuerzos de los reyes de Inglaterra tendentes a apoderarse de ciertas regiones de Francia dieron origen a la llamada guerra de los cien años.

En 1337 el rey Eduardo III de Inglaterra reclamó las provincias francesas de Normandía, Poitou y Aquitania, que habían pertenecido antes a Inglaterra. Dicho rey, cuya madre era hermana de Carlos IV de Francia, determinó recuperarlas. Los nobles y los vecinos del SO. De Francia, apoyaron las pretensiones de Eduardo. Preferían tener a un rey de Francia ausente a uno cerca y con residencia en París. La lucha que sobrevino duro más de cien años.

En un principio los ingleses tuvieron éxito. Despejaron el Paso de Calais en la Batalla de Sluis. En 1346, después de derrotar a un ejército francés en Crecy, donde por primera vez se emplearon armas de fuego, Eduardo ocupó Calais. En 1356 fue hecho prisionero el rey de Francia en la Batalla de Poitiers por el hijo de Eduardo III, el Príncipe Negro, La Paz de Bretigny, firmada en 1960, le dio a Eduardo todo el territorio que pretendía, aunque no pudo ponerse la corona de Francia.

Volvió a desatarse la guerra en 1369, esta vez, la suerte estuvo de parte de Francia. La flota Inglesa fue derrotada en La Rochela en 1372, y los ingleses perdieron el dominio de los mares. El estado de guerra subsidió durante cerca de 25 años, pero no hubo ninguna acción de importancia. Finalmente, en 1396, Ricardo II de Inglaterra firmó una tregua había de perdurar durante 30 años. Renunció a todas las conquistas Inglesas, exceptuando Burdeos, Bayona y Gascuña.

A principios del siglo XV los orleanistas o armagnacs, y los borgoñones estaban enfrascados en una guerra civil: Enrique V, rey de Inglaterra, creyó que podía aprovechar la coyuntura. Por tanto, desembarcó en Normandía en 1415 y ganó la batalla de Azincourt. Mediante tres campañas se apodero de Normandía y los borgoñones se pasaron a las filas Inglesas.

Se reconoció a Enrique como herederi del trono de Francia, pero su muerte impidió que triunfara decisivamente. Pereció en 1422 al intentar las conquistas de las escasas regiones de Francia que le ofrecían resistencia.

El valor y entusiasmo de Juana de Arco inyectó nuevos bríos a las fuerzas Orleans. Con ella a la cabeza se inició el sitio de Orleans en 1429. En 1436 les fue rebatado París a los ingleses. El sur de Francia permanecía fiel a los ingleses y éstos pudieron haber pactado en condiciones ventajosas.

El gobierno Ingles paso por alto esta oportunidad. En 1450 los franceses recuperaron la Normandía y al año siguiente Burdeos y Bayona. A petición de los gascones fue enviado por los ingleses un último ejército expedicionario, que resulto derrotado en 145. Los franceses habían salido victoriosos.

Fuente: Enciclopedia Barsa.


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