El concepto de timar para Allan Poe

 

timarNo cabe duda que la mejor explicación sobre el timo, la he encontrado en uno de los escritos de Allan Poe, por que es claro que para él el timar no significa simplemente engañar, esto es lo que Allan Poe cree sobre el timo:

El hombre es un animal que tima y, fuera de él, no existe otro animal que lo haga.

Bien analizado el timo es una mezcla cuyos ingredientes son:

Minuciosidad:

Nuestro timador ensaya sus operaciones en pequeños actos. Su negocio radica en la venta al por menor, en efectivo o con pagaré a la vista. Si alguna ocasión se deja tentar por especulaciones de gran vuelo, pierde de inmediato sus rasgos distintivos y se convierte rápidamente en lo denominamos “financiero”.

Interés:

El timador esta guiado por su propio interés. Tiene una finalidad a la vista: su bolcillo… y el de usted, búsca siempre la mejor oportunidad, se considera a sí mismo el Número uno; Usted es el número dos y deberá velar por usted.

Perseverancia:

El timador de usted persevera. No se descorazona fácilmente. Aunque quiebren los bancos, no se preocupa. Continúa tranquilamente con su negocio, y así procede él con lo suyo.

Ingenio:

El timador de usted es ingenioso. Muy ingenioso. Elabora el plan. Inventa y rodea. De no ser Alejandro sería Diógenes. De no ser timador sería inventor de ratonera o pescador de truchas.

Audacia:

Su timador es audaz. Es un hombre atrevido. Lleva la guerra al mismo corazón de África. Todo lo conquista por asalto.

Nonchalance:

El timador es apático. No se pone nunca nervioso. En realidad nunca tuvo nervios. Es imposible hacerle perder la calma. Nunca se sacara de sus casillas; lo más que puede hacerse es sacarlo de la casa, es frío, es tranquilo, suave y cordial.

Impertinencia:

Su timador es imprudente. Es un fanfarrón. Se pone en jarras. Esconde las manos en los bolsillos del pantalón, se ríe con ironía en nuestra cara: Nos pisa los talones. Se come nuestra cena, bebe nuestro vino, nos pide dinero prestado, nos jala la nariz, patea a nuestro perro y hasta besa a nuestra mujer.

Risa burlona:

El timador lleva sus planes hasta el fin con una risa burlona. Sonríe así cuando está solo: Cuando ha terminado su trabajo diario, cuando ha cumplido con sus tareas. No habría timador sin risa burlona.

Como una persona timada en diversas ocasiones he de confirmar lo escrito por Allan Poe, y recuerda, si te timaron sonríe, le pasa a cualquiera. Con un timador no jugamos, él juega con nosotros.

¡SUERTE!…


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Un comentario

  • Tropiezos y trapecios

    Así es. Saber timar es todo un arte, hay que reconocerlo.

    A mi me han tangado ya muchas veces y nunca aprendo. Supongo que confio demasiado en el buen hacer de la gente, aunque ya se sabe, de timador a timado sólo hay un paso y las tornas pueden cambiar.

    Un saludo.

    Oski

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